poemas y canciones


Chile, va quedando uno menos
Chile, va quedando uno menos
Chile, va quedando uno menos
Chile, va quedando uno menos

Porque el cielo es más lindo cuando llega un día así,
y si has visto la tele, puede ser que ya cachís
por qué andan tan contentos de Punta Arenas a Visviri:
Es que hubo una noticia…¡Pato Aylwin se murió!

Porque morirse viejo y libre es el sueldo del traidor,
porque se nos fue dejando su legao ‘e represión,
porque muriéndose la perra, esta leva se quedó,
por tanto robo, tanta muerte…¡menos mal que se murió!

CORO:

¡Pato Aylwin se murió! (oho)
¡Caleta se demoró!
¡Pato Aylwin se murió! (oho)
¡Lo celebro sin temor!
¡Pato Aylwin se murió! (oho)
¡Mejor tarde que jamás!
¡Pato Aylwin se murió! (oho)
¡El culiao se va a callar!

No vengái con falso duelo, si mataba sin piedad
si en la medí’a ‘e lo posible, fue dejando la cagá,
ni vengái con democracia – la dictadura aún está,
y estando así la cosas…¡menos mal que se murió!

(CORO)

Chile, va quedando uno menos
Chile, va quedando uno menos
Chile, va quedando uno menos
Chile, va quedando uno menos

Melodía

(CORO) Primero el Estado,
y el sector particular
y para rematarla hasta el informal
a palos me cagaron
hasta no más poder,
sólo falta una ONG que me venga a joder.

(CORO II) A veces esta vida
se encuentra armada
a suma perfección
para una volá de raja.
No me digas “negativa” por constatar
Tremenda es la cagada.
Ya para e huevear.

Yo fui al aeropuerto pa salir del país,
Intento que fue frustrado por la PDI
“Es que no tenís derecho a quedarte aquí,
Por eso yo tampoco te dejaré salir.

CORO II

“Hay que ir al Ministerio pa pagar una multa
Que incluso en Chile hay cosas que no se indultan”.
Pal que manda a reprimir nunca habrá sanción,
porque el cuco se especializa en el pobre hueón.

CORO

Y te vai al Ministerio y ahí esperas
más que el coronel que no tenía quien le escribiera.
Resulta que 40 lucas te van a cobrar,
junto con el nuevo vuelo plata no te va a sobrar.

CORO II

Medio día te ha llevado este trámite absurdo
Cuarenta lucas más siete (porque al banco le gusta el lucro),
Y luego en el aeropuerto un señor insiste
que el vuelo tan caro que pagaste no existe.

CORO

Esa noche Buenos Aires te ve aterrizando
en otro aeropuerto que donde tu equipaje está esperando.
Al día siguiente esa también está resuelta,
costándote 800 (de ida y vuelta).

CORO II

En ropa limpia en el hotel pensái “Se acabó la hueá”.
Empezái a creer incluso que ya no viene más.
Sentís que de repente el humor se te ha mejorado
(porque la moraleja no la hai interiorizado).

CORO

Al día siguiente…
Te creís llegada al final de este episodio
donde más veces que la cresta te ha tocao el colmo.
Te tomái un cafecito leyendo tu tablet,
sin ver al hueoncito que viene a huachipetearte.

CORO II

Y es que al pobre hueón que piensa “Ya pasó lo peor”
se le viene otro capítulo de inolvidable hedor.
Al siguiente conchesumare que me diga “Piensa positivo”
le pegaré una patá “No te sirvió mucho a ti po”

CORO

Y si hay en esta historia un final feliz
Está preso o fondeado y lejos de aquí.

El show está por acabarse.
Los actores, ya cansados y decrépitos
salen ante el cortinaje
en busca de un último aplauso
una última reacción,
una última confirmación
de que existen
de que los escuchan
del dominio que durante tantas horas tenían
sobre un público cautivo.

El General reventado
pasa por las calles descompuesto,
en forma gaseosa,
en el vientre del guanaco,
en miles y miles de moretones
hematomas
y lágrimas artificiales,
buscando en vano
lo que antes fue,

Mientras sus amos
se quedan sentados en sus casas,
mirando de reojo a sus nanas
y consumiendo la producción
de sus propias fábricas de mentiras,
mientras googlean la temperatura actual
de Miami,
verificando si en su bolsillo,
todavía encuentran la moneda que forjaron.
¿Es este el país que nos devolviste, mi general?
¿Para esto tus diecisiete años de sangre y terror?

Pero ya no es el público del estreno
el que ahora llena la sala,
No es el que, cautivo, escuchaba,
No es el que pagó la entrada,
Ni el que todo lo aceptaba;
No es el público pacificado
que se conformaba con migajas,
sino uno nuevo, renacido con llamas en el pecho
que reclama y se alza, que conoce su derecho,
que al viejo gaseoso responde
con el grito, con las marchas, con las piedras, con el canto,
en las barricadas, en las calles, con una voz que le da espanto
a todos los actores de este viejo show hediondo,
proclamando de una vez por todas: ¡Me levanto!

Dedicada a su máximo propugnante, Cristián Labbé

(Melodía: El desabastecimiento de Víctor Jara)

Señores voy a hablarles
del estado de derecho,
el que arde en el pecho
de fachos tan moralistas.
Dicen que tomar colegios
es conducta delictuosa
y hay que castigarlo
aunque la ley diga otra cosa.

Que no queden impunitos
los terribles secundarios
que se toman sus colegios
sin fuero pa ocuparlos,
que con esto están atentando
contra nadita más ni menos
de autoridades legitimadas
y el derecho real ajeno.

Si no te gusta el sistema
no hay que meter ruido,
sino instalar el tema,
por los cauces establecidos.
Hay que votar en su momento,
por el partido de tu confianza,
siendo éste de preferencia
o la Concerta o la Alianza.

Cuando ya has echado tu votito,
que vuelvas a la casa,
y te quedes tranquilito:
“si no pasa, pues no pasa”.
Aunque te roben a porfía
no armes movilizaciones,
que el rol de la ciudadanía
es hacerse los huevones.

Bien dice su majestad:
La democracia no da pa’ todo.
No da para la igualdad,
pero sí para cualquier robo.
No da para que vivas,
pero sí pa que te exploten,
y si no existe alternativa,
da para que todos voten.

No da para la ocupación
de la propiedad privada,
pero sí para la traición,
la tortura y la matanza.
A la mentada democracia
ni le importa un comino
que se nombre alcalde
a un impune asesino.

Ya sacamos la lección,
la moraleja de la historia:
Pa actuar con legitimación
y al derecho darle gloria,
¿Si no hay que tomar colegios
que otro método les queda?
Pa’ acabar con los privilegios:
¡Hay que usurpar La Moneda!

Publicación original aquí el 27.08.11

Son las cuatro de la madrugada,
tus ojos llenos de agitación
son el espejo de don Paquito.
¡Y ahora vai preso, hueón!

Que si se acecha la paz del buitre,
que lo que tiene, se lo robó,
sin piedad vamos tras el rotito
somos del momio el protector.

En La Dehesa vivan en calma
disfruten ellos dicha y solaz;
nosotros somos, antes que nada,
del pueblo obrero el capataz.

Nuestros guanacos van anunciando
quien de la fuerza es titular;
nuestros balazos van hostigando
al que se atreva a protestar.

Duerme tranquilo nuestro momiaje
sin miedo a anarquista ni comunero,
que irán presos por el gran montaje
de su sirviente carabinero.

Sal de la cama, ven por la puerta
que destrozó nuestra irrupción;
aun sin razón nos queda la fuerza.
¡Y ahora vai preso, hueón!

 

Publicación original aquí el 11.09.10

Terrenos tomaos,
Momios enojaos,
dicen: ‘los mapuche son re malcriaos,
que aunque tanto plomo ya les hemos dao,
(¡miren que fue caro porque importao!)
y celdas bonitas les hemos prestao,
¡ni nos dan las gracias por nuestra bondad!’

Mi vida, ¡qué maleducados
se portan los mapuchones!
¡Mi vida, no respetan
a nuestras instituciones!

¡Ay, miren que se niegan
los malcriados
a aceptar el manjar de nuestro
hermoso Estado!

¡Malcriados, ay sí!
Que los ignorantes
adopten nuestras costumbres
más elegantes:

¡A los que detestamos
Los derrocamos!