Arauco tiene una pena,
que no la puedo callar,
la sufren los camioneros
que al mapuche quieren culpar.
Es que a veces el montaje
no se puede ocultar
cuando se quema el camión.

Tanta plata por bencina.
Le duele la mano quemá.
Es que el pobre del camionero
de mechas no sabe ná.
Y la plata del seguro
tarda meses en llegar
¡Ascúrrete, hocicón!

Arauco tiene una pena,
La dura, es para llorar,
Ese olor a bencina
no siempre se puede quitar.
Las empresas de seguros
no se dejan estafar,
cuando se quema el camión.

Pasan por la Alameda
varios camiones pesaos.
Ya no basta con montajes,
se las dan de levantaos.
Pasan frente a La Moneda
en busca de un arreglín,
¡Levántate Vilarín!

Arauco tiene una pena,
y es la discriminación,
que sufren los camioneros
en su manifestación.
Ni guanacos, ni balazos,
ni torturas se les da.
Es brígida la weá.

Mientras tanto en el Wallmapu
el paco balea al azar,
y en el bosque nativo
la zorra es la más quedá.
¿Pero qué le importa esto
al camionero indignao?
¡Ya cállate, aweonao!